La Plataforma LOPORZANO SIN GANADERIA INTENSIVA presenta alegaciones para rechazar dos proyectos de explotaciones intensivas de porcino a ubicar en Barluenga, dentro del municipio de Loporzano

Se trata de dos proyectos presentados simultáneamente para construir dos granjas intensivas de cerdos; la primera con capacidad para 2.000 cerdos de cebo y la segunda para 12.000 lechones, con una distancia proyectada de apenas 1000 metros entre ambas explotaciones.

La Plataforma LOPORZANO SIN GANADERIA INTENSIVA ha presentado alegaciones con informe técnico y jurídico alertando de los incumplimientos observados en puntos clave de los proyectos, referentes a la extensión de la parcela a construir y la base agraria aportada para el abono con purines, que incumplirían el Plan General de Ordenación Urbana de Loporzano y la normativa vigente en el sector. Otras áreas asimismo objeto de alegación han sido el suministro de agua para las granjas, que se prevé con toma directa del río Flumen, los olores y las aguas residuales.

Ambos proyectos están calculados a la capacidad ganadera máxima que permite poder ser aprobados como LAC (Licencia Ambiental Clasificada); “un solo cerdo más”  obligaría a presentar un proyecto de impacto medioambiental de mayor exigencia ante el organismo de control del Gobierno de Aragón (INAGA). De acuerdo con lo recientemente publicado en Boletín Oficial de Aragón, el promotor de los mencionados proyectos es asimismo el actual alcalde del municipio de Loporzano, cuya corporación deberá decidir sobre la concesión de las licencias LAC. 

La publicación de los proyectos y el comienzo del periodo de exposición pública para alegaciones han movilizado a muchos habitantes de los dispersos 15 núcleos de población del municipio de Loporzano, de indudable valor paisajístico y faunístico, ubicado al pie de la Sierra de Guara y con una parte significativa de su término dentro del Parque Natural del mismo nombre. Los vecinos agrupados en la asociación Loporzano Vivo (Plataforma Loporzano sin Ganadería Intensiva) se oponen a la apertura de nuevas explotaciones porcinas en su entorno, por considerarlas una amenaza para una zona que sirve además de ocio y esparcimiento de naturaleza para muchos oscenses y visitantes.

Una vez operativas las dos instalaciones porcinas, con un total de 480 UGM (Unidad Ganadera Mayor), los purines producidos alcanzarían un volumen conjunto de 9.057 metros cúbicos anuales (según datos incluidos en los proyectos) difíciles de absorber por la base agraria de un municipio ya incluido en Zona Vulnerable a la contaminación por nitratos. A esta amenaza habría que añadir el impacto del inevitable hedor proveniente de las granjas, emplazadas a la distancia mínima a pueblos que permite la normativa en vigor para este tipo de instalaciones. 

La Plataforma LOPORZANO SIN GANADERIA INTENSIVA, pionera en nuestra Comunidad Autónoma y referente a nivel nacional, que trabaja desde hace una década en la protección medioambiental del territorio aragonés frente a la contaminación proveniente de la ganadería intensiva, recuerda que no se trata de evitar ningún peligro potencial, sino real, puesto que el daño producido por este modelo de ganadería  es un hecho tristemente constatado por las mediciones oficiales y denunciado repetidamente por nuestras propias instituciones (el Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón, entre otras). 

La Plataforma Loporzano  lanza de nuevo alto y claro su mensaje: la única medida que puede evitar un daño de dimensiones irreparables en nuestras tierras y acuíferos es aprobar una moratoria inmediata y total a la puesta en marcha de nuevas granjas intensivas en nuestro territorio. 

Desde nuestra Plataforma invitamos a nuestros dirigentes autonómicos a escuchar a la  ciudadanía  que, desde todas las esquinas del Aragón rural, alza su voz de protesta frente al desastre medioambiental y el peligro para la salud pública que a día de hoy suponen las más de 4.000 explotaciones de ganadería porcina intensiva de nuestra comunidad autónoma.