Nos oponemos al proyecto de macroplanta de biometano en el paraje conocido como La Liebre, a unos 3,2 kilómetros del núcleo urbano de Toro. Nos traería alrededor de 278.500 toneladas de residuos al año, un 43% serían purines de macrogranjas de cerdos de engorde.
Denunciamos que el proyecto se está evaluando de manera independiente, mientras que sería necesario hacerlo desde un punto de vista sinérgico y valorando los impactos añadidos a otros proyectos planteados para la zona, como el caso del previsto en Villardondiego o el de una nueva industria de estas características que pretende instalarse en Morales de Toro.

Las emisiones y olores derivados de estos proyectos «afectarían gravemente a todos los municipios colindantes», debido a los vientos dominantes de la zona, que llevarían «los efluvios y partículas tóxicas a otras localidades«, entre las que se citó a Villalonso, Matilla la Seca, Tiedra, Villavendimio, Morales de Toro o Toro.
