Cómo desmontar las fake news y desinformación sobre ganadería industrial con datos

El lobby cárnico en España (a través de sus asociaciones sectoriales y empresas cárnicas) tiene una gran capacidad de lavado de imagen (greenwashing) a través de múltiples vías, como contenidos “editoriales” pagados en medios de comunicación, publicidad, redes sociales, ponencias con profesores universitarios afines…

Habitualmente difunden afirmaciones sin demostrar:

“La producción de carne en España es necesaria para alimentar a la población del país”

Realidad: La producción de carne de cerdo en España se destina más a exportarla al extranjero que para consumo nacional. En 2023, España exportó el 55% de su producción de carne de cerdo. Los principales destinos de exportación de carne de cerdo española son China, Francia, Italia y Portugal. España se está convirtiendo en la pocilga y estercolero de otros países, que quieren la carne pero no el impacto ambiental que supone la ganadería industrial (sobreexplotación y contaminación de acuíferos, emisión de gases de efecto invernadero…). Por ejemplo, Países Bajos está subvencionando el cierre de macrogranjas para reducir así la acumulación de nitrógeno y nitratos.

Fuente: Ministerio de Agricultura: Indicadores del sector porcino cruzando datos de las Encuestas sacrificio ganado (Ministerio de Agricultura) y DataComex (Ministerio de Economía).

“La ganadería industrial fija población en las zonas rurales”

Evidencia: La ganadería industrial no fija población en las zonas rurales, sino que agrava la despoblación. Las macrogranjas crean muy pocos puestos de trabajo (por ejemplo este promotor reconoció que una macrogranja de 2.000 cerdos de cebo crearía solo un puesto de trabajo), porque son instalaciones muy automatizadas. Además, empeoran la calidad de vida de los pueblos (malos olores, contaminación del agua, trasiego de camiones…) impiden que se desarrollen nuevas vías de crecimiento de los pueblos. Porque ¿quién va a irse a teletrabajar o abrir un negocio de hostelería en un pueblo con malos olores o donde no se puede beber el agua del grifo?

El municipio albaceteño de Balsa de Ves, con 131 vecinos y donde se crían unos 100.000 cerdos al año, ha perdido un 40% de sus vecinos desde que se instaló la macrogranja en 2006. Y no es un caso aislado: el 80% de los municipios con menos de 5.000 habitantes que tienen macrogranjas de porcino ha perdido población en una década, según Datadista basándose en datos del INE:

Fuente: INE – evolución de la población

Evidencia: la ganadería industrial destruye el triple de empleos de los que generan, ya que al ser explotaciones muy automatizadas requieren muy poca mano de obra, y los trabajos que crea son de peor calidad, precarios y mal remunerados.

Fuente: estudio del Institute for Agriculture and Trade Policy

“La ganadería industrial es sostenible”

  • Evidencia: contaminación del embalse de As Conchas en Ourense, que lo convierte en una «sopa verde» de nitratos y cianobacterias y su relación con gran cantidad de explotaciones de ganadería industrial en la comarca.
  •  Fuente: estudio de la Universidad de Vigo en 2020 y la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de julio 2025 que condena a la Xunta de Galicia y a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil por permitir la contaminación ambiental y los efectos en la salud en la comarca de A Limia al no limitar la expansión de macrogranjas.
  • Evidencia: “queda suficientemente acreditado por los informes de los Servicios de Salud de la Consejería de Sanidad […] que las aguas de consumo público de Torrejoncillo del Rey (Cuenca) están contaminadas por los nitratos procedentes de los purines y estiércol originados por las granjas de cerdos”.
  • Fuente: Sentencia 10/2018 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha
  • Evidencia: la producción ganadera es responsable del 81 % de la aportación de nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos y del 87 % del amoníaco procedente de las emisiones agrícolas a la atmósfera en la UE.
  • Evidencia: en España un elevado porcentaje de estaciones de control de aguas subterráneas sigue mostrando niveles superiores al máximo de 50 mg de nitratos/litro de agua.
  • Fuente: Comisión Europea (informe al Parlamento Europeo y al Consejo de la Unión Europea de 2021)
  • Evidencia: España lleva desde 2010 superando el límite legal de emisiones tóxicas de amoniaco que marca la legislación europea. Gran parte del amoniaco proviene de la degradación de los residuos de los animales.
  • Fuente: Ministerio de Transición Ecológica (Inventario Nacional de Contaminantes Atmosféricos).

“La ganadería industrial no afecta a la extensiva”

Realidad: La ganadería industrial está acabando con la ganadería familiar. Entre 2007 y 2023 el número de granjas porcinas de menor tamaño ha descendido (el Ministerio de Agricultura las encuadra en las categorías «Reducida» y «Grupo 1») mientras que las más grandes (Grupo 2 y 3) han crecido.

Fuente: Ministerio de Agricultura: informe El Sector de la carne de cerdo en cifras 2023

“No hay motivo para consumir menos carne”.

  • Realidad: el consumo anual medio de carne en España (consumo dentro y fuera del hogar) en 2020 fue de 85 kg, un 30% superior a la media de la UE (66 kg). Las recomendaciones sobre el consumo de carne roja (ternera, cerdo y cordero) del World Cancer Research Fund es de 39 kg al año (un máximo de 750 gramos a la semana, peso antes de cocinar).

“La producción de carne no afecta al cambio climático”.

  • Realidad: La huella de carbono de la carne es muy superior al de otros alimentos (a la huella de carbono del animal hay que sumar la huella de carbono de la producción de piensos). Por lo que es necesaria una dieta equilibrada y diversa para la sostenibilidad y supervivencia del planeta. La comunidad científica coincide en que aumentar la ingesta de alimentos ricos en plantas (verduras, legumbres, frutas…) es una forma comprobada de reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero y de mejorar la salud.