Defendemos y protegemos el medioambiente y la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas.
En un entorno natural privilegiado como el nuestro, no es necesaria la macrogranja de 7.000 cabezas de cerdo ni la macroplanta de biometano, que como sucede en otras ubicaciones en las que este tipo de empresas tienen sus plantas, traerá malos olores que impedirán la vida como ahora la conocemos, el aire viciado y el tráfico continuado de vehículos cargados de material apestoso invadirán nuestro pueblo y no podremos ni si quiera abrir las ventanas, como denuncian otros afectados.

Y no solo el aire se vería afectado, la contaminación del suelo, subsuelo y de nuestro acuífero, perjudicaría nuestra salud. También, debido al entorno desagradable, nos restaría turismo y otras empresas como hoteles se podrían marchar de la población al ver dañado su negocio. Paremos el proyecto de construcción de la planta de biometano antes de su construcción.
