Rebelión en Tocinolandia: los municipios oscenses se protegen de la ganadería industrial

 
Los primeros fueron, en 2016, Jaca, Puente La Reina, Lupiñén-Ortilla y Bailo; los tres primeros mediante moratorias y el cuarto aumentando de 1000 a 1500 metros la distancia mínima de las explotaciones a los núcleos de población.
 
En 2017, mientras esos municipios publicaban nuevas normas para consolidar sus medidas de protección, Berdún y Camporrells aumentaban las distancias, mientras el primero pasaba también a exigir "la dotación autónoma de servicios, en especial la dotación de agua para la explotación", Villanova establecía limitaciones y Aínsa-Sobrarbe sacaba adelante otra moratoria.
 
En 2018,