En el Día del Medioambiente, reclamamos una moratoria a la ganadería industrial

Con motivo de la celebración el 5 de junio del Día Mundial del Medioambiente, la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial denuncia la proliferación desmesurada y descontrolada de la ganadería industrial en España, por lo que exige que se apruebe una moratoria.

El sistema actual de producción de carne, lácteos y huevos pone en jaque al planeta. La ganadería industrial es una de las principales causas de los problemas ambientales más acuciantes como la degradación de ecosistemas o la crisis climática. Por este motivo, en el Día del Medioambiente, los movimientos vecinales y las organizaciones que les apoyan destacan la necesidad de cambiar el modelo de producción y consumo.

 

El reciente informe del IPBES (Plataforma Intergubernamental, Científica y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos) y el último informe del panel intergubernamental sobre cambio climático (IPCC 2018) señalan la necesidad de cambiar el modelo predominante de producción y consumo exacerbado, y, particularmente, el sistema agroalimentario industrial, como solución necesaria ante la crisis ambiental global.

 

La ganadería industrial implica un consumo elevado de recursos y graves problemas ambientales, desde el incremento de la deforestación y la pérdida de biodiversidad hasta su contribución a la crisis climática. El 70 % de la deforestación en El Amazonas se debe a la producción de pienso para el ganado, soja y maíz transgénico. Además, según la FAO, la ganadería industrial es responsable del 14 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero.


En el caso del Estado español, la proliferación de la ganadería industrial ya ha provocado el cierre de miles de explotaciones familiares y de pequeña escala, vaciando los pueblos y territorios rurales. Entre 1999 y 2013 desaparecieron 128000 granjas familiares, el 71 % del total. Resulta especialmente preocupante el aumento descontrolado de la cabaña porcina. En 10 comarcas catalanas hay 614 cerdos por km2, una densidad media que no se encuentra en ningún otro lugar del planeta (en Alemania son 76 y en Francia, 26). Esta situación conlleva una creciente contaminación del agua por nitratos debido a los purines. En Aragón, un 20 % de la población está expuesta ya a aguas contaminadas y en toda España existen centenares de municipios sin agua potable.

 

Pese a los conocidos impactos ambientales y en la salud humana, la industria porcina se intenta expandir por nuevos territorios. Sin embargo, se está encontrando con la fuerte oposición de la ciudadanía, organizada en plataformas vecinales a nivel municipal, provincial, autonómico y estatal, que está resistiendo la instalación de estos proyectos en sus pueblos y planteando alternativas económicas sostenibles.