Apoyo al agricultor Manuel García y al Movemento Ecoloxista da Limia

El 2 de marzo de 2020 tendrá lugar en el juzgado de Xinzo de Limia (Ourense) el acto de conciliación previo a una demanda civil por daños interpuesta por la integradora gallega COREN contra nuestro compañero del MEL (MovementoEcoloxista da Limia), Manuel García. La causa tiene su origen en una supuesta intromisión ilegítima de Manuel en el derecho al honor de dicha empresa, por hacer presuntamente “imputaciones falsas” contra ella en un programa de “España Directo” de TVE emitido en septiembre de 2019. La empresa ha estimado los daños y perjuicios en un millón de euros.

Ante un suceso de tal gravedad, esta Coordinadora Estatal quiere manifestar públicamente su apoyo a Manuel y l@s demás activistas que están difundiendo en Galicia las consecuencias de la ganadería industrial. Se trata de un problema de salud pública que la ciudadanía debe conocer. A principios de febrero, la portavoz de la Coordinadora junto con otros miembros visitaban A Limia para conocer la situación y participar en una mesa redonda en Ourense en la que destacó por su rigor científico la presentación del presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN), cuyo comunicado suscribimos.

La SGHN y el MEL llevan años denunciando de forma documentada los efectos de la ganadería intensiva en la cuenca del Limia derivados tanto de la pésima gestión de los purines, que ha conllevado un aumento de las concentraciones de nitratos y la eutrofización de las aguas, como del consumo creciente de agua por el incremento continuo de explotaciones en la zona.

La cabecera de la cuenca del río Limia absorbe cada año más de un millón de toneladas de purines, a menudo muy mal gestionados: sin tratamiento previo, acopiados o aplicados en terrenos helados o encharcados, o vertidos reiteradamente en "parcelas de sacrificio" (con la finalidad de deshacerse de estos residuos y no de fertilizar). Como resultado de la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, los datos oficiales revelan un alto nivel de nitratos que hace que el agua deje de ser potable en los pueblos de la llanura.

Los movimientos vecinales "Stop Ganadería Industrial" y las organizaciones nacionales e internacionales que nos apoyan seguiremos denunciando las malas prácticas y los impactos negativos de la ganadería industrial sobre la salud de las personas y del medioambiente, defendiendo que se produzca para alimentar y no para especular, para construir y no destruir, preservando nuestros bienes y recursos más valiosos: el agua, los suelos, la naturaleza, los paisajes y la biodiversidad.

No se acallarán nuestras voces, que cada vez resonarán en más lugares.

CCAA