Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial

Mesa en el Congreso SOCAMPAR sobre la repercusión del porcino industrial en el medioambiente y la salud

El XIII Congreso SOCAMPAR celebrado en marzo de 2021 ha incluido una mesa sobre la repercusión del porcino industrial en el medioambiente y la salud con ponencias de profesionales de la neumología y la contaminación atmosférica, y un debate con la participación de diversos profesionales de la neumología de varios hospitales de Castilla-La Mancha, moderado por una de las coportavoces de la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial.

En un posicionamiento realizado por su presidente, la SOCAMPAR (Sociedad Castellano Manchega de Patología Respiratoria) ha querido dejar claro que “no debe quedar ninguna duda de la responsabilidad humana en el deterioro de nuestro entorno”.

La mesa ha aportado datos de interés como el hecho de que las partículas finas puedan viajar cientos de kilómetros; que cuanta más contaminación y peor calidad del aire, más incidencia de coronavirus y más gravedad de los casos; y que existen ya estudios que apuntan a que la concentración de explotaciones de porcino industrial podría aumentar el número de casos de coronavirus.

Las presentaciones permitieron ver cómo la apuesta de España por la ganadería industrial ha tenido un peaje ambiental. Las emisiones de material particulado no bajan en las zonas rurales debido a la “lentitud” del sector agroganadero en la reducción de emisiones. Unas emisiones que suponen un riesgo de salud pública; puesto que los gases y el material particulado constituyen un “cóctel respirable”. El aparato respiratorio es la “puerta de entrada” de la contaminación ambiental, que no se queda en los pulmones; sino que se extiende al resto del organismo, afectando a múltiples órganos y con consecuencias a largo plazo. Se habla incluso de la contaminación ambiental como un “asesino silencioso”.

Entre las conclusiones, se destacó la vulneración del derecho a la salud que supone la proliferación del porcino industrial para las comunidades cercanas y las personas que trabajan en las explotaciones, y que es necesario que las Administraciones se apoyen más en la ciencia y la medicina. No en vano, la contaminación ambiental es el primer factor de riesgo para la salud ambiental en Europa y es responsable de más de medio millón de muertes anuales; muchas de ellas debidas a patologías pulmonares y a diferentes cánceres.

Esta mesa supone un paso importante para que más profesionales de la medicina y la ciencia se sumen a la difusión de las consecuencias de la ganadería industrial, y sería deseable que otras sociedades médicas de todo el Estado español siguieran el ejemplo de la SOCAMPAR y alzaran su voz en defensa del derecho a la salud de las comunidades rurales.