Un informe alerta de los riesgos para la salud pública relacionados con macrogranjas

Se trata de un interesante informe elaborado por una internista a petición de "No a la macrogranja en Pozuelo y Argamasón".
 
Destacamos los siguientes riesgos que se añaden a otros más conocidos como la resistencia a los antibióticos o la contaminación del agua, el aire y el suelo.
 
Zoonosis: el porcino intensivo, en buena parte para la exportación, favorece la transmisión y propagación de muchos agentes infecciosos. Existen un gran número de enfermedades del cerdo que pueden ser transmitidas a los humanos.
 
Moscas, mosquitos y roedores son, más allá de una molestia importante, portadores de enfermedades. Los purines son un caldo de cultivo y un foco de proliferación propicio para los insectos.
 
Además, l@s trabajador@s de las explotaciones industriales están expuest@s regularmente a la inhalación de partículas y gases, como el #amonio y el sulfuro de hidrógeno "a concentraciones que pueden resultar peligrosas”.
 
Las partículas en suspensión a las que están expuest@s no solo l@s trabajador@s sino quienes viven cerca de una explotación provienen de muchas fuentes (materia fecal seca, polvo, endotoxinas bacterianas, etc.) y son causantes de problemas respiratorios. "Un importante porcentaje de los trabajadores de las granjas porcinas sufren uno o más síntomas de irritación o enfermedad pulmonar crónica".

Puedes leer el artículo completo aquí (resumen realizado por la Plataforma Loporzano SIN Ganadería Intensiva).

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