Salud pública

La "carne barata" es menos saludable que la carne de ganadería extensiva, ganadería ecológica, ganadería de pasto, ganadería de montaña. Existen diversos estudios que demuestran un menor contenido en nutrientes. Y es conocida, a pesar de los esfuerzos de la industria por desviar la atención, la relación entre el consumo de carne roja y procesada con casos de diabetes, enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer.

Pero hay más. Beber agua contaminada por nitratos supone un grave riesgo para la salud pública (se relaciona especialmente con cánceres gástricos y diversos problemas sobre todo en niños/as y personas de edad avanzada). Las partículas suspendidas en el aire procedentes de las explotaciones son causa de enfermedades respiratorias. Y la industria cárnica suministra de forma rutinaria a los animales grandes dosis de antibióticos para que puedan sobrellevar las condiciones de hacinamiento en las que malviven, lo que está provocando ya el desarrollo de bacterias resistentes que, según la OMS, causará más muertes en el año 2050 que el propio cáncer. En España, el 84 % de los antibióticos que se usan se destinan a la ganadería industrial.