Rechazo vecinal a una macrogranja porcina en Burgos

"No se trata de una explotación en el sentido tradicional de las que abundan en el medio rural, sino de un modelo de producción industrial con destino a grandes empresas para la exportación de la carne".

"Quienes se oponen al proyecto temen su presumible impacto medioambiental y los perjuicios para su actual calidad de vida".

"Se calcula que la macrogranja ocuparía una superficie equivalente a 55 campos de fútbol. Además, también se prevé la instalación de una incineradora para la eliminación de los cadáveres en la explotación, que se estima en una media de 600 al mes".