Los efectos de la ganadería industrial y las alternativas en los países del Sur

El cambio en las prácticas ganaderas lo han originado políticas de desregulación que permiten que el control corporativo se incremente como nunca antes, con evidentes efectos perniciosos no solo para nuestro medio rural, sino para países que nos parecen lejanos. Pero, ciertamente, nuestro carro de la compra tiene gran alcance.
 
No en vano, el cambio en la ganadería ha requerido un viraje radical en la producción agrícola, sobre todo en los países del sur; debido a la dependencia absoluta de este modelo de los piensos a base de maíz, soja, y otros cereales. En el Estado español, el 92 % de la soja importada se dedica a piensos industriales. En el afán por conseguir grandes volúmenes a menor precio, se presiona a los países del sur a destinar sus mejores tierras a monocultivos, con la consiguiente deforestación y sus consecuencias para el clima. Esto conlleva "la expulsión de campesinos de sus tierras para plantar monocultivos de cereales u oleaginosas destinadas a la alimentación animal, la desaparición de la ganadería campesina y modos de vida asociados".
 
Puedes leer el artículo completo aquí. Se trata de un artículo de Javier Guzmán, director de Justicia Alimentaria, extraído del informe: Comer bien para vivir mejor (resumen cortesía de la Plataforma Loporzano SIN Ganadería Intensiva).
informe comer bien
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