La tendencia a la baja del consumo de carne ahorra emisiones de CO2

En España seguimos comiendo demasiada carne, pero las buenas noticias son que cada vez tenemos más en cuenta las repercusiones ambientales y sobre la salud de nuestra alimentación. Desde 2012 disminuimos año a año el consumo de carne pese a las agresivas campañas de la industria.

Y es que la producción está cada vez más enfocada a la exportación. No en vano, según los datos más recientes, la carne de porcino es ya el segundo producto más exportado detrás del aceite. Por ello, a pesar de la tendencia a la baja en el consumo, la industria sigue enrocada.

"Para seguir mejorando nuestra salud y la del planeta es fundamental reducir el consumo de carne pero también parar la frenética escalada de proyectos de ganadería industrial en España, que harán aumentar aún más las ya elevadas emisiones de gases que provocan en calentamiento global, además de agravar otros impactos como la pérdida de biodiversidad, el incremento del consumo y contaminación del agua y los suelos o el despoblamiento rural".

Puedes leer el artículo completo aquí.

Afección