El pueblo que lamenta el día en el que se instaló una macrogranja

fotografía de JoAnne McCarthur

"Campos llenos de purines, despoblación, riesgos para los acuíferos y la atmósfera, malos olores o destrucción de empleo son algunas de las consecuencias que genera la macrogranja instalada en el municipio albaceteño de Balsa de Ves. Después de 12 años, los problemas cada vez son más visibles".

Su alcaldesa apoya a las plataformas vecinales que se han formado en Castilla-La Mancha y el resto de España por considerar que estas explotaciones “asfixian a la población del medio rural, destruyen el poco empleo que hay y fomentan el despoblamiento”.

Las industrias “buscan pueblos pequeños sin capacidad de reacción, donde no hay técnicos y la población es escasa, donde no hay un movimiento asociativo fuerte que pueda hacer presión y donde no hay un turismo consolidado”.

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Fotografía de Jo-Anne McArthur.