Empleo y derechos laborales

A menudo, desde el sector agroindustrial e incluso desde las administraciones, se intenta trasladar al gran público la idea de que la ganadería industrial crea puestos de trabajo.

En realidad, la proliferación de macrogranjas supermecanizadas destruye empleo en el mundo rural, dado que ofrecen 4 veces menos empleo que las explotaciones familiares. Cada vez hay menos explotaciones ganaderas y estas son más grandes. Por la caída de precios muchos ganaderos se ven abocados a cerrar y abandonar el sector.  Así, según datos del INE, entre 1999 y 2013 se han perdido 128000 explotaciones de porcino, 161000 avícolas, 88000 de bovino y 43000 de ovino (Food & Water Europe). La ganadería industrial también destruye empleos porque no es compatible con otros sectores como el turismo.

Por otra parte, muchos de los puestos de trabajo generados son de gran precariedad, con ganaderos "cautivos" de las integradoras y falsos autónomos, lo que ha dado pie a algunos movimientos para defender los derechos de los/as trabajadores/as (Facebook).